No recorremos India.
La habitamos.
Una semana de práctica, silencio y tradición viva en uno de los lugares más sagrados del yoga.
India no es una experiencia para consumir sino un ritmo que se aprende con el cuerpo.
Practicamos asana, pranayama, kirtan y mantra.
Compartimos ritual, silencio y tiempo sin prisa.
Venís a estar.